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CUIDANDO MI HIGUERA

14 enero, 2010
  
 
LA HIGUERA
  
Entre los recuerdos de mi niñez y adolescencia hay una hermosa  higuera plantada por mi abuelo en el fondo del terreno  donde mi padre, como el hornero, edificó la casa donde vivimos largos años en familia.
En las siestas de verano nos sentábamos bajo su sombra  Elena y yo, a leer y preparar el examen que sobre Filosofía debía rendir mi amiga.
Nuestra charla juvenil era animada, alegre, poblada de sueños, secretos y risas al por mayor.
Mientras buscábamos respuestas a las cuestiones filosóficas, nuestras miradas nos distraían del tema, buscando entre las ramas y hojas de la higuera, alguna breva ya madura  para endulzar las horas de estudio. Así fuimos descubriendo  como las ramas altas que nos ofrecían sombra, se iban secando, mientras en la parte de abajo brotaban  otras nuevas y vigorosas; que en diciembre maduraban sus primeros frutos ¡Deliciosas brevas! y por febrero o marzo,la planta se llenaba de higos,mientras  las hojas  cercanas a los higos se iban cayendo para que el sol los  madurara.En su lugar  rebrotaban gajos nuevos con hojas bien verdes y grandes que suplían a las ya caídas.¡Cuántas observaciones y cuántos 
saberes se logran por una fuerte motivación!!! ¡Encontrar frutos exquisitos!
  
Cuando en Lucas 13 leo el pasaje sobre :”La higuera que no da frutos” no puedo dejar de recordar la vieja y querida higuera de mi abuelo que  forma parte de la historia familiar. 
 
La higuera del Evangelio no daba frutos.Vino el dueño en busca de frutos y no los halló.Quería comer un  higo de su higuera, pero no había ¡Qué desilusión! Es comprensible el enojo y la orden que dió:
-¡Corten  y quemen esa higuera  por que van tres años que vengo a buscar higos y no los produce!¡Córtenla!
El viñador contestó:”Señor, déjala un año más, cavaré alrededor y le echaré abono.Puede ser que dé frutos  y  si no, la cortas.”
 
Pensemos por un momento cuál es la higuera que el Señor plantó en nosotros con mucha ilusión.
¿Cuánto tiempo hace? tres años , más de tres años… quince, veinte…¿Cuántos? Él y nosotros lo sabemos.Tal vez fue esa misión a la que nos envió, ese grupo que nos encomendó; ese Ministerio  que nos confió; la hora de adoración que nos susurró, esa familia que nos regaló, ese cargo que nos dió para servir….etc..etc.
 
En esas higueras plantadas hace tiempo por Dios en nosotros ¿vemos frutos? ¿Qué fruto encontrará el Señor ? ¿Se produjeron los cambios esperados por el dueño del campo?¿Hubo  renovación, metanoia, o esa cirujía estética espiritual  que por la acción del Espíritu de Amor nos hace parecidos a Jesús? O tal vez nos fuimos en vicio, como se dice cuando una planta solo produce follage y nada de frutos.
 
Tenemos un Cristo Resucitado, un Padre que nos ama, y el Espíritu Santo  que quiere guiarnos para ser otro cristo en el mundo..Es decir …..tenemos todo lo que necesitamos para dar frutos…..  Recordemos que la higuera debe desprenderse de las ramas altas para dejar nacer con más fuerzas las de abajo; y que debe desprenderse de las hojas para que el sol madure los higos.
Para ser como Jesús ¿Qué debemos abandonar? ¿Que debemos cortar en nuestras relaciones? ¿ De quién o de qué, debemos  desprendernos para tener más vida?
 
El dueño vendrá  y nos pedirá frutos, no hojas.
 
   Se ha iniciado un nuevo tiempo litúrgico que nos lleva a la  Cuaresma y a la Pascua de Cristo ¿por qué no  usamos este tiempo para mirar nuestra higuera interior? Merece nuevos cuidados, tal vez debamos regarlas con oraciones, con obras de caridad; quitarle con dolor las plantas parasitarias, cortarle las ramas secas con actos de amor; protegerla de las heladas y del granizo, perdonando a nuestros enemigos y dejar que el Espíritu Santo Ore en nosotros y le pida al Padre nos conceda un año más!!!
 

 ¡ÑO DE LAS CONVERSIONES PROFUNDAS!

 

 Lluvia de bendiciones: María luisa

 
           

6 comentarios

  1. Por sus frutos los coceréis. Por los frutos se nos conoce. Estos son los frutos del Espíritu: Caridad, Gozo, Paz, Paciencia, Mansedumbre, Bondad, Benignidad, Perseverancia, Fe, Modestia, Templanza, Castidad. ¿Descubro estos frutos en mi vida?Un abrazo.


  2. Gracias, amiga, por tu comentario.Yo tengo una tierrecita de secano, en pleno monte donde solo se puede acceder a pie. No la había visitado nunca, porque no tiene valor y mi padre me la dejó como un acto de cariño para que le recordase.Hace dos años estuve allí, y cuál fue mi sorpresa cuando me encontré con una hermosa higuera llena de higos hermosísimos; no entiendo cómo ha nacido esto allí, en pleno secano, entre espinos. A veces hasta la propia naturaleza nos muestra que también de la tierra que parece estéril se puede sacar algo bueno.Un abrazo.Pablo.


  3. A mi también me encantan las higueras y mucho más los higos. Yo he plantado varias y de distintas clases, unas han dado frutos y otras no. Las que no han dado, hice como el dueño de la higuera del Evangelio, las he cortado, pues me daba rabia estar cuidando de ellas y no ver el premio. A la vista de lo que escribes es para pensar un poquitín. ¿ Doy yo todos los frutos que Dios espera de mi? Si no así¿ Qué se supone tendría que hacer conmigo? Un abrazo a través del océano.


  4. Maria Luisa…..Y yo recuerdo cuando vivia en Villaviciosa de Odón, unos vecinos proximos a mi casa. En la parcela de 2000 metros cuadrados, tenían sendas higueras muy grandes y frondosas, se unian sus ramas como brazos sobre la higuera de ambos lados, así la sombra que tenian en verano era muy refrescante. Lo impresionante era ver lo plagado que estaban esas higueras de higos dulcisimos y exquisitos, nunca vi algo igual…. pero….tambien me fijé que al pie de los árboles estaban cientos y cientos de higos pudriendose sin que nadie pudiera veneficiarse de ellos. Le pregunte a la dueña: ¿Porque dejais pudrirse el fruto pudiendolo dar generosamente a quien lo necesita? Me contesto que su esposo prefería que se pudriera antes de darselo a nadie, y mi esposo….. si alguien viene de visita y cogiera del árbol un frito él le regañaría y no le permitíria la entrada mas en nuestra casa.Todos los años me venian con una bolsa de plastico con higos a mi casa, yo sabía que me hiban a pedir a cambio: Me pedian el favor de cuidar y regar su parcela durante un mes en vacaciones.Y como estamos en los últimos tiempos voy hacer mención "finalmente"en Rev: 6:13- Las estrellas del cielo cayerón sobre la tierra, igual que una higuera suelya sus higos verdes cuando es azotada por un viento huracanado…..Un abrazo


  5. Gracias Maria Luisa por tu comentario que como siempre cuando vengo a agradecértelo me encuentro con el regalo de una entrada de categoría…."El dueño vendrá y nos pedirá frutos, no hojas". Que sigamos ayudándonos a dejar crecer en nosotros los frutos del Espíritu Santo y animándonos para crecer en la fe y en el Amor de los unos para con los otros….Por el que nos conocerán….Un abrazo http://corrientita.iespana.es/


  6. Que pases una feliz noche de sábado disfrutalo mucho corazón!!! un fuerte abrazo besotes MaRy.



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