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Felices ustedes…

28 enero, 2011

LAS BIENAVENTURANZAS
Leer el texto en: Evangelio del Domingo
(lateral derecho)


Posiblemente los que acompañaban a Jesús por los caminos de Judea y Galilea no entendían siempre sus palabras. ¡Demasiada Novedad! ¿Cómo podía decir que los más pobres, los hambrientos, los enfermos, los abandonados, son bienaventurados y que el Reino de Dios es para ellos? 

Tal vez no entendieron, pero guardaban sus palabras en la memoria. Y al compartir día a día la vida con Jesús, fueron comprendiendo su significado. Entendieron que en las bienaventuranzas Jesús no hablaba de cómo los hombres aman a Dios, sino de cómo Dios ama a los hombres. A todos sin excepción, y como en toda familia los primeros en experimentar ese amor son los más abandonados, los más débiles. Ellos son los primeros para Dios


Los discípulos lo entendieron mejor cuando vieron a Jesús acercarse a los enfermos y atenderlos con cariño aunque fueran leprosos rechazados por la sociedad, resucitar a los muertos, dar de comer a los hambrientos. Pero lo entendieron mejor cuando lo vieron entregar su vida en la Cruz por la vida del mundo.

¿Hay un ideal más alto que el que Cristo nos propone? En Él está la respuesta a las ansias más profundas de nuestro corazón, sólo en el Evangelio de las bienaventuranzas se encuentra el sentido de nuestra vida. ¿Vivimos de acuerdo a esta verdad?

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9 comentarios

  1. MUY BELLA ESTA ENTRADA MARIA LUISA. DIOS SIEMPRE ESTA A NUESTRO LADO. NADIE COMO ÉL.
    SALUDOS
    ANA


  2. Te dejo algo que lei hace unos días y me gustó mucho:
    El Sermón de la Montaña es el título más elevado que tienen los hombres para existir.

    Para su presencia en el universo infinito.

    Es nuestra justificación suficiente. Es la patente de nuestra dignidad de seres dotados de alma. Es la prenda de que podemos elevarnos por encima de nosotros mismos y ser más que hombres. Es la promesa de esta suprema posibilidad, de esta esperanza de nuestra ascensión por encima de la bestia.

    Si descendiese hasta nosotros un ángel desde un mundo superior y nos preguntase qué era lo mejor que habíamos hecho en nuestras casas y lo de precio más elevado, la prueba de nuestra certidumbre, la obra maestra del espíritu llegado a la cúspide de su capacidad; si eso nos preguntara, nosotros no lo conduciríamos a que viese las grandes máquinas engrasadas, los prodigios mecánicos de los que estúpidamente nos enorgullecemos, siendo así que han hecho la vida más angustiosa, más esclava, más breve -y son, además, objetos materiales puestos al servicio de necesidades y superfluidades materiales-, sino que le presentaremos el Sermón de la Montaña, y después de éste, únicamente después, algunos centenares de páginas entresacadas de los poetas de todos los pueblos. Pero el Sermón sería siempre el diamante único, refulgente en su limpio esplendor de luz purísima en medio de la miseria coloreada de las esmeraldas y de los zafiros.

    Y si los hombres fuesen convocados ante un tribunal sobrehumano; si tuviesen que rendir cuenta a los jueces de todos los errores inexpiables y de las viejas infamias renovadas cada día, de las matanzas que vienen realizándose por espacio de milenios, de toda la sangre que ha manado de las venas de nuestros hermanos y de todas las lágrimas que han caído de los párpados de los hijos de los hombres, y de nuestra dureza de corazón y de nuestra perfidia, que quizá sólo puede parangonarse con nuestra imbecilidad, no nos presentaremos ante ese tribunal con los razonamientos de los filósofos, aunque sean juiciosos y bien hilados; ni con las ciencias, sistemas efímeros de símbolos y de fórmulas; ni con nuestras leyes, miopes transacciones entre la ferocidad y el miedo. Como resaca de tanto mal, como compensación de nuestras insensatas realidades, como apología de sesenta siglos de historia espantosa, como atenuante única y suprema de todas las acusaciones, no tendremos otra cosa que los pocos versículos del Sermón de la Montaña.

    Quien lo ha leído y no ha sentido, por lo menos en el corto momento de la lectura, un escalofrío de agradecida ternura, un impulso de llanto en lo más hondo de la garganta, un estrujamiento de amor y de remordimientos, una necesidad confusa, pero punzante, de hacer algo para que aquellas palabras no se queden tan sólo en palabras, para que aquel Sermón no sea únicamente sonido y señal, sino esperanza inminente, vida cálida en todos los vivos, verdad actual, verdad para siempre y para todos; quien lo ha leído una sola vez y no ha experimentado todo eso, es que necesita antes que nadie nuestro amor, porque todo el amor de los hombres no alcanzará jamás a compensarlo de lo que ha perdido.

    GIOVANNI PAPINI


  3. Es muy bello este sermón. Jesús siempre está con el desamparado,y ÉL siempre nos ayuda y nos dá amor y consuelo.


  4. Es evidente, que los hombres y mujeres de nuestro mundo, como los de todas ls etapas de la historia que nos han precedido, buscaban con ahinco la felicidad. Cada cultura tiene sus códigos de felicidad. Basta con asomarse a los medios de comunicación social de todo tipo, para ver que la tienda de propuestas es casi infinita. Todo depende en qué departamento entremos: mansiones de lujo, sexo, droga, alcohol, orgías de todo tipo y color. Si preguntamos a los habituales, nos responderán que la pasaron de… Pero la realidad cruda y dura no es tan linda como se pinta.

    En ese bazar de la felicidad, existen también ofertas de calidad. Pero la propuesta de Jesús está ausente. De entrada se le ignora. A muchos hasta les parece ridícula. No está en las propuestas de propagande de los grandes promotores de ocio y diversión.

    A pesar de que se la ignore, se la infravalore, de que no esté en los paquetes de las grandes agencias de publicidad, la propuesta de Jesús está ahí. Solamente espera por personas sabias con capacidad de discernir, y después de discernir, de elegir. El lugar para encontrarla: el primer discurso de Jesús en el evangelio de Mateo.

    Dios te bendiga querida María Luisa !!
    Abrazos,
    Betsi.


  5. El sermon de la montaña, es el abrazo acogedor, consolador,de sanación y amor del Amado a la humanidad.
    Es la gracia, la vondad,la Misericordia Divina hacia los deviles de espiritu.
    Es también la fuerza,fortaleza y sabiduria que nos transmite a cada uno de nosotros.
    Gloria a Dios en el cielo y en la tierra paz a los hombres de vuena voluntad. Amen
    Un abrazo muy fuerta


  6. Amiga María Luisa:
    Excelente su texto sobre el Evangelio.
    Yo mismo traté de explicar a los fieles cómo en nuestro mundo hay dos clases de gente: los pobres y los ricos.
    Jesús nos ha explicado muchas veces que Dios que es PADRE quiere que todos nos portemos como hijos e hijas suyos, es decir como una gran familia, donde todos se quieren, se interesen por las necesidades y alegría de cada uno de los demás.
    Esto tiene que ser la manera cómo tratamos a cualquier persona con quien nos encontramos. Los ricos muchas veces cuando dan una limosna se contenta con tirarles alguna moneda de lo que les sobra, porque consideran a los pobres como gente de segunda clase.
    Y los mismos pobres también se consideran postergados y no tomados en cuenta dentro de la sociedad. Entonces su vida se llena de amargura. De ninguna manera sienten lo que dice Jesús: “FELICES LOS AFLIGIDOS, PORQUE SERÁN CONSOLADOS”.
    Es decir que Jesús presenta una nueva manera para construir nuestro mundo, donde cada uno tiene que aceptar su responsabilidad de una manera positiva y responsable, reconociéndonos a todos hermanas y hermanos de una gran familia. donde todos comparten y nadie trata de acaparar las cosas de una manera egoísta.
    El premio de ello es que uno verá como un gesto fraterno y capaz de hacer feliz a otra persona. Qué gran alegría sentirá uno. Así empieza la transformación del mundo, la restauración del Reino de Dios en AMOR FRATERNAL, JUSTICIA Y PAZ.
    Es el gran mensaje de Jesús que El mismo empezó a realizar y que después encargó continuarlo a sus discípulos de todos los tiempos, pero de tal manera que cada uno sienta que el mismo Jesús siga actuando a través de ellos: “YO ESTARÉ SIEMPRE CON USTEDES” E INCLUSO LES ENVIARÉ AL ESPIRITU SANTO,para saber cómo hacerlo.
    Un buen ejercicio para examinar nuestra conducta y para motivar nuestra actuación como cristianos.
    P. Guillermo Pauli D.


  7. ESTÁ MUY BIEN PARA MI ESCUCHAR Y REPASAR DESPUES CON TUS ENTRADAS ESTUPENDAS,,,,Y NUNCA SE HACE DE MAS ….
    Y ESTE EVANGELIO SIEMPRE ME GUSTÓ ,HAY ASPECTOS QUE RELACIONO ,CON MI VIDA,, .
    MUCHAS GRACIAS M.LUISA. BESITOS SIEMPRE .CHARO.M.


  8. Hola. Entrè a tu blog porque lo vi en el muro de una amiga… Me gustò y espero no te molestes porque deseo compartir una homilia del Santo Evangelio… Perdòn!!! Onèsima Marina.


  9. Oneida:Gracias por visitar este blog.La Palabra de Dios no es para guardarla, sino para darla,entregarla, predicarla,anunciarla.Toma todo lo que necesites y quieras compartir.Afectuosamente:María Luisa



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