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Creer o no creer

30 abril, 2011

CREER NO CREER


Toda la vida del hombre se debate en este dilema: Creer o no creer .A veces escuchamos a algunos que dicen que Jesús era “un gran hombre” y yo me pregunto:¿Qué gran hombre puede decir :”El Padre y yo somos una misma cosa” o “El que cree en mí tiene vida eterna”?

Jesús resucitado, ese gran hombre, para nosotros es “Ese gran Dios”. Según nos narra San Juan, entró a la casa donde estaban los discípulos “estando las puertas cerradas” Hagamos la prueba de querer entrar a una casa que tiene las puertas cerradas y después contemos lo que nos sucedió….a menos que quien entra tenga un cuerpo glorioso como el que tuvo Cristo, ese gran hombre para algunos y ese ¡“Gran Dios” para nosotros!


El Señor ha vuelto a la vida, le da la paz a sus discípulos , les enseña sus manos y su costado atravesados por clavos y por el lanzazo en la Cruz.
Les deja (nos deja) la reconciliación al alcance la mano, como la misión “normal de una iglesia que es perdonada y es perdonadora. ¿Quién puede perdonar los pecados sino Dios?, le recriminaron en una oportunidad.Y ese reclamo era legítimo.Sólo Dios puede perdonar. Cristo-Dios, perdona en la Iglesia por mediación de uno de los suyos, de uno de sus ministros, pero requiere nuestra fe, de modo que pueda decirnos como
entonces: “tu fe te ha salvado”.


El incrédulo Tomás, quería ver para creer, pero si vemos, no creemos sino que sé, conocemos…La fe es otro tipo de conocimiento que Dios mismo pone en nuestro corazón, para
que sin tocar, oír, gustar, oler, o ver, “creamos”. Creemos porque su testimonio nos basta, porque experimentamos la presencia viva de aquél que ha resucitado mostrando que Dios no ha fracasado.”Si Cristo no hubiera resucitado, vana sería nuestra predicación y vana nuestra fe”, nos dice San Pablo.

CRER O NO CREER. Es la encrucijada de la que tenemos que salir bien parados. Jesús nos da la solución cuando nos dice; “Quien me ve a mí, ve al Padre que me envió….”
El Señor los bendiga a todos

¡ FELIZ DOMINGO! M.Luisa

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9 comentarios

  1. Yo creo, no me siento en la encrucijada de elegir. Jesús está y así lo siento. Creo que está a mi lado y le pido que no me abandone
    Saludos
    Ana


  2. “.”Si Cristo no hubiera resucitado, vana sería nuestra predicación y vana nuestra fe”, nos dice San Pablo”.

    Un abrazo querida María Luisa


  3. Jesús dijo que si tuviésemos fe como un grano de mostaza moveríamos las montañas; he ahí el meollo. Creer es cuestión de fe; decimos que creemos en Dios y le entregamos nuestra familia, nuestros problemas y todo cuanto se nos ocurre, pero si se presenta un problema por nimio que sea, nos ataca la angustia, sobrevienen los infartos y perdemos el sueño y la tranquilidad y “creemos en Dios”; esto es una contradicción, si realmente creo pues no debería sentir angustia porque tendría la plena confianza de que Dios resolverá mis problemas. Creo, ¿pero a medias? Creo plenamente en la existencia de Dios, he tenido infinitas muestras de su amor, pero ante cualquier eventualidad me ataca la duda, ¿qué pasa en ese momento? ¿Dejé de creer en Dios? ¿Pienso que Él está muy ocupado y no tiene tiempo para todos? Es una pobre fe. Creo en Dios, creo en su existencia, pero no creo que sus acciones sean tan efectivas y resuelvan mis problemas. ¿Esa duda me ayuda como cristiano? Creo que no. Creo que el amor de Dios va más allá de nuestras limitaciones humanas y que su amor es infinito. ¡Señor ayúdame en la desesperanza! ¡Dame más y más amor, guía mis pasos hacia tí y enséñame a ser mejor cada día! Bendiciones.


  4. Llama la atención la incredulidad de Tomás, cuando sus compañeros le dijeron que habían visto al Maestro resucitado: “si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en el costado, no creo”.
    ¿Cómo es posible que un discípulo pueda dudar?.
    En realidad, la condescendencia divina nos permite sacar provecho también de la incredulidad de Tomás, además que de los discípulos creyentes. De hecho, tocando las heridas del Señor, el discípulo vacilante cura no sólo su propia desconfianza, sino también la nuestra.

    Jesús resucitado cambió a los suyos, sólo Él los puede cambiar. Sólo Él nos puede cambiar, no lo olvidemos. Pero es necesario estar con Él.
    ¡Feliz encuentro con Jesús Resucitado!
    Betsi.


  5. YO, SI CREO QTE JESUS, ESTA VIVO,CREO EN SU MISERICORDIA, POR EXPERIENCIA…VIVA NUESTRO SEÑOR RESUCITADO….SEÑOR,YO COMFIO EN TI.


  6. A veces necesitamos alguna prueba de la grandeza de la fe, de que merece la pena creer. Hoy Roma nos la da. La alegría en torno a la beatificación de Juan Pablo II nos habla de la alegría de dar la vida a Cristo.


  7. Feliz domingo de la Misericordia. Que Dios te bendiga y te siga iluminando para llevar su mensaje al mundo entero.
    Un fuerte abrazo
    Maribel


  8. Una pregunta: ¿si siempre andamos buscando la luz, por qué no creemos en ella cuando nos deslumbra? :))
    Jesús es la luz que deslumbra

    Un abrazo
    Pablo.


  9. Yo si creo, gracias a eso, siempre salgo a delante. Muchas gracias amiga por acordarte de mi cumpleaños amiga. Dios te bendiga. Besitos



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